Descuida
no he de alimentar con pan dulce a la boca seca
ni he de beber la última gota de leche chocolatada del conviviente pasajero
He dejado conducir sola al ave solitaria sobre una cuesta de hielo
ha descendido de la misma manera bajo el túnel del tiempo
los ojos negros pintados de negro ya no se miran en el espejo retrovisor
Acabo de dejar crecer los cabellos de la tierra
.
miércoles 15 de junio de 2011
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