lunes 6 de septiembre de 2010

Ciudad empapelada

Grandes extensiones de afiches, pancartas y gigantografías empapelan Lima y provincias, debido a las próximas elecciones municipales y regionales del 3 de octubre. Si es verdad que en octubre hay milagros, esperamos recuperar una ciudad con la cara limpia y libre de las sonrisas poseras de los candidatos



No quisiera estar en Lima después del 3 de octubre, antes tampoco, en realidad. Pasadas las elecciones, la capital y las principales ciudades quedarán peor que recolector. De allí en adelante, veremos qué tan ‘rapiditos’ y eficaces son los candidatos para desempapelar las avenidas, calles, jirones, recovecos envueltos, hoy en día, como fardos funerarios. Todo por un voto.

Pero no todo es trabajo de las autoridades. Los votantes, transeúntes de a pie cansado, debemos poner en práctica los buenos hábitos de higiene pública, y desempolvar los valores perdidos en algún rincón de esta caótica ciudad. Más vale ser participativos, pues ver no es lo mismo que actuar. Como si fuera poco, esta campaña es en realidad, la antesala de “las presidenciales” del 2011.

Sin embargo, lo que resulta increíble en eventos de esta naturaleza, es la maratón propagandística, la exposición mediática de los rostros de siempre y, de muchos otros nuevos, que también quieren un pedazo de la torta municipal o regional. Aunque la peor parte del trajín, nos lo llevamos nosotros, bombardeados de promesas idílicas. Será que pretenden ‘hacernos el amor’, de manera ininterrumpida, durante los próximos cuatro años que dura la gestión. ¡Bah! Necesitarán harto viagra.

No obstante de lo rimbombante que suelen ser las elecciones, lo anecdótico resultan las denuncias, contracampañas y demás sacadas de vueltas y metidas de puñal entre los contrincantes. No solo Lourdes Flores tiene un buen rabo…Todos los candidatos esconden su rabito de paja: Los de la izquierda, la derecha o centro; pero los flancos –hoy en día- están a la mira de la fiscalización de los medios y de una opinión pública más fiera.

Al respecto, cabe destacar los últimos debates medianamente alturados y centrados en las propuestas políticas. Esperemos entonces, que el desenvolvimiento de las próximas semanas, nos traiga aguas transparentes.

Evitemos que nuestra ciudad se convierta en aquel tacho donde todos quieren reciclarse. Limpiemos nuestros corazones del lodo. Ya bastante tenemos con el pre estrés electoral y ver correr aguas turbias en el Río Hablador.

2 comentarios:

P.E.P.E. ® dijo...

La sensación de ver esta lima (gris por instantes) convertida en una suerte de empapelado de rostros, slogans y promesas a olvidar, es la misma que me produce el 'super zapping' que me mando a todos los canales de cable: determe unos segundos en alguna tontería, para llegada la tarde, haberla olvidado por completo.

Lo terrible del asunto, es caminar por las calles capitalinas siendo observados por esos rostros 'photoshopeadamente' sonrientes (desconocidos al menos por mí); nace un deseo de determe en cada uno, y señalandolo con este dedito acusador que Dios me dio y gritarles: "no seas cachoso pues 'broder' !!!"

cesar quijano dijo...

Lo increible de todo esto es que hay alcaldes "conchanes" que no hacen nada por sus distritos y desean ser reelegidos cambiandose de partidos cada vez que se acercan las elecciones, francamente hay que ser incautos para creer en ellos.
La ciudad no merece ser contaminada por esas caras con sonrisitas hipócritas. Esto tiene que cambiar.